
Orhan Pamuk
Cuando pensé este post me parecía bueno, ahora no estoy tan seguro. De cualquier manera voy a escribirlo para que no siga dando vueltas en mi cabeza:
Me acerqué a otros colores de Orhan Pamuk con lentitud. Aún después de haberlo comprado sin siquiera dudarlo, comencé leyendo algunos de sus cuentos, otros tantos ensayos, pero no me enganchaba. Hasta que un día decidí abrir el índice alfabético y navegar por sus temas. En orden caótico (pero transcrito alfabéticamente) me he interesado hasta ahora por: Atartürk; Bekir, cocinero; belleza; Bloom, Harold; bollos sin olor; Bowles, Paul: El cielo protector; Burton, Robert: Anatomía de la melancolía; Casa del hombre sin nadie; Castro, Fidel; crueldad de Nabokov; Los hermanos Karamazov; Elogio del infierno; esquizofrenia cultural; felicidad; felicidad íntima; Gould, Glenn; Guevara, Ernesto Che; imaginación y soledad; jenízaros; literatura como medicina; miedo a la muerte; miedo de la belleza; nacionalismo; odio; padre freudiano; paneslavismo; paraíso; placer; Salazar Bondy, Sebastián; silencio; tercer mundo; Tiziano; tristeza; Vargas Llosa, Mario; vergüenza.
Seguiré leyendo otros colores desde sus temas, ahora si enganchado absolutamente a sus páginas. Les transcribo un fragmento de lo que encontré al buscar "felicidad íntima":
"3. Otra cosa que convierte a la lectura en una tarea agradable es la ilusión que nos da de ser profundos. Cuando leemos hay parte de nuestra mente que no se entrega al texto que estamos leyendo sino que nos felicita continuamente recordándonos lo profundo y lo inteligente que es lo que estamos haciendo, o sea, leer. Proust ha expuesto muy bien cómo una parte de nuestro espíritu atiende, más que al libro que estamos leyendo, a la luz que da en el libro o en la mesa que estamos sentados, al jardín en que nos encontramos o al paisaje que se ve. En esa atención también hay algo que nos felicita por nuestra soledad, por cómo funciona nuestra imaginación, por ser más "profundos" que quienes no leen. Comprendo, siempre y cuando no exagere, que un lector se felicite por la opción que ha elegido, pero no me gusta que nadie se vanaglorie de ello."
Orhan Pamuk. Otros Colores. Pág 134. Literatura Mondadori. 2008.





Un trabajo de cámara impecable, una dirección exquisita y unas actuaciones poco menos que extraornadinarias de Philip Symour Hoffman -uno de mis actores favoritos- y Meryl Streep -de la que huelga decir cualquier torpeza- completan el guión impecable de
Me enteré de esta película de Darren Aronofski luego que Carlos me la mencionó porque leyó algo de la actuación de Mickey Rourke. Es una historia de un ya viejo luchador Randy "The Ram" Robinson que nos mete dentro del mundo de la lucha libre y acaso me recordó un poco la historia de algunos de nuestros boxeadores. Randy es un hombre en el ocaso de su carrera y quien trata de recuperar algunos cabos perdidos, su hija, el amor de una mujer -es aquí donde interviene mi siempre admirada Marisa Tomei-, luego de haber sufrido un paro cardíaco gracias a las "sustancias" que durante veinte años metió en su cuerpo. Es una cruda historia de un hombre que sólo vive por y para la lucha libre. No digo más. Véanla que bien lo vale.








